Mi reloj me dice que descanse desde el sábado. Pero los fines de semana disfruto mucho el ejercicio.
Sábado y domingo: 6 y 7 km respectivamente. Muy a gusto. Cansado o no cansado, muy a gusto.
El sábado además fue un día ajetreado: todo el día en un parque acuático con muchos niños festejando el cumpleaños de la más chiquita. Domingo de relax total. Lo bueno es que todos estábamos en el mismo canal de descanso porque el día anterior los agotó.
Hoy otra vez mi reloj decía que descansara… Bueno pues…
Dejé a la bandita en la escuela y me fui directo a un gym al aire libre, pero bajo los árboles. Es fresco en esta época del año. Cerca del mar. Mucho oxígeno. Hice un poquito de cada cosa y unas lagartijas. De ahí al mar 15 minutos. De ahí a un camastro 15 minutos. De ahí al sauna 15 minutos. De ahí al vapor 15 minutos. Me rasuré, regaderazo…
Llego a la oficina, me sirvo mi café, prendo la compu y empiezo justo a tiempo a aventar ideas a documentos, hojas de cálculo y compañeros de trabajo.
Venga ese lunes. Venga la semana.